Probablemente te preguntas que es lo que me motiva a escribirte, escribo para intentar inventarme una razon de peso para buscarte otra vez. Y ahí va el primer madrazo porque en todos estos anos no nos buscaste, acaso hay algo que te lo impida, que es y te hablo, debo aclarar, de hombre a hombre, no sabes las ganas que tengo de escucharte, sin el escudo que has puesto cuando nos hemos visto. Te busco poque quiero resolver de una vez por todas esta parte en mi vida. Estoy hasta la madre de sentir desde nino menosprecio por mi gracias a que el tipo que me engendro decidio como muchos no ver por sus hijos. Desaparecer. Estoy enojado y es probale que si tu eres alguien que se enoja demasiado sientas lo que siento. No puedo entender tu comoda posicion, tu pasividad, el problema con mi mama no tiene nada que ver con esto, al contrario ella siempre procuro que a pesar de todo tuvieramos una buena imagen de ti. Y supongo que, en el fondo, esa intencion maternal, dio resultado porque ya ves aquí estoy yo buscandote. Esa explicacion me la debes y yo te la exijo, no se ni cuantos anos tienes y supongo que esto te duele, pero la anestecia que usas debe ser buena. Como vives con eso de tener hijos que abandonaste en todos los sentidos. Piensas que te vas a morir con eso o acaso tienes la esperanza de que las cosas se solucionen, que para solucinarlas deberia existir una maquina del tiempo. Y no es por ti. Como cargas con una culpa como esa.
Deberiamos de ir a un talkshow y exponer nuestro caso porque esta cabron, seguramente tu serias el malo y te abuchearian gacho, gacho. Lo harias. Sabes que las veces que te he visto me has parecido un buen tipo. Claro a los doce no tenia mucha conciencia y a los veintidos tampoco, fue la ultima vez en que Arturo me llevo a tu casa que senti una rabia inmensa en tu conrtra, no me hubiera costado nada ponerme como loco. Sabes que un dia le escribi a Arturo, mi hermano, con el que naci, que la sangre es circunstancia, ya imagino como debio sentirse pobrecito y tu eres responsable de eso. Como recuperan dos hermanos que nacieron juntos el tiempo perdido, te das cuenta del mal que tus actos han causado y que si tu has sufrido el mal ocasionado se multiplica por cuatro. Como le haces. Eres un estoico o un valemadre. Supongo que te puede escandalizar esta escritura y hasta puedes dejar de leer porque tambien pienso que la cobadia ha inspirado tus actos. En la antigua grecia habia un dios llamado Hates, dios del error que al posarse en la cabeza de los hombres los hacia cometer errores, espero que despues de esto no te vuelva a rondar.
He crecido pensando en esto, guardandomelo. Alguna vez quise hablarte por telefono el dia del padre para mentarte la madre o en un ocho de mayo apedrear tu casa. Eso hubiera estado bien, que el pasado regrese a cobrartelas todas. Te imaginas, porque lo que sufres no es suficiente, moles tu pasado se mete en tu vida. Pero no, yo no voy a cargar con culpas. Yo no te he hecho nada y si te lo hiciera, estariamos a mano. Recuerdo la primera vez que hablamos tu y yo solos en el Vips, esa fue la primera vez que entre a uno sabes. Yo pensaban soy hijo de un pinche burgues, cosas que uno aprende en el CCH, debes medio saber algo de eso. Di clases en el CCH Vallejo. Y me acuerdo que me dijiste que tenias gastos porque estabas arreglando el techo de tu casa y despues cuando fui a comer con tu familia me dijiste que me conseguirias o me ayudarias en algo y peor la ultima vez que te vi me dijiste que me ayudarias a publicar en una revista de tu trabajo, le comente a Arturo que me encabronaba esa pinche actitud de querer ayudar y de hacerte el chillon con el dinero, como si te fuera a pedir y seamos sinceros cuanto cuesta arreglalar lo que has provocado, tu le ponias precio porque lo que menos me interesa de ti es saber si tienes dinero. Me vale madre. Una vez, mientras vivimos una temporada en Sagitario, me parece que es Ecatepec te vi, llevabas a tu mujer y tus hijos en un Cavalier, creo. Yo iba en el CCH Azcapotzalco y te vi y no me olvido de esa imagen porque no entiendo como un tipo que tiene hijos regados termina aceptando darles a unos todo lo que puede y a los otros, nada, bueno si, una vuelta a Chapultepec, un helado de Coyoacan y un desayuno del porton, comi molletes a los doce anos por primera vez. A esto me refiero. Que cosas disfrutaste en la vida que no nos pudiste compartir, eso me chinga porque ahora que soy grande y que veo lo que mis hermanos han hecho con sus hijos, asunto que no deja de ser tu responsabilidad, porque hay patrones de conducta que se heredan, cuando veo eso pienso que jamas voy a ser como tu, yo no podria. Cuando conoci a Arturo y vi todas las cosas que tenia le tuve tanta envidia y en secreto quise haber sido el gemelo que se llevaba el papa.
Debes estar pensando o arrepintiendote de haberme pasado tu mail, ya que ni siquiera me conoces. Soy un desconocido que se liga a ti por la sangre, nada mas. Cuaestion que te convierte en parte de una estadistica, esa a la que pertenecen los pocosguevos que tienen hijos y en lugar de criarlos se buscan otra mujer y fundan otra familia, con otros hijos. Que piensan tus hijos que si son tus hijos, que si tuveron un padre y reyes de ti. Ya me imagino cuando sean grandes y te vean. Mas peso. Que se hace en este caso, como se construye esa relacion vital entre padre e hijo, como recuperarlo despues de tantos anos. Para que. Cuales seran las palalabras adecuadas de mi parte para hacerte sentir todo el mal que has ocasionado y sobre todo, para sacarte la receta de como le has hecho porque por mas que le he dado vueltas digo, no entiendo, a lo mejor esa represion se convertira en un cancer. Pienso en tu padre y quizas lo que paso tambien corresponde a el. Porqu supongo que no te ensenaron a ser muy responsable que digamos. Hubieras sido mi hijo y te hubiera obligado a mantener a tus hijos. De tu papa tuve dos cosas, cincuenta pesos y un reclamo de que me olian las patas, eso es todo. Ya me imagino a ese padre de chocolate. No se, imagino que supones que estoy juzgando mal el asunto, que hay cosas que no se y que puedes argumentar a tu favor. Hablemos de amor, como dice la cancion de Raphael. La primera vez que fui a quedarme a la casa de Arturo, llegaste con tu mama y estabas llorando y en lugar de subir a verme te pusiste a contarle que tenias un problema y a mis doce anos te compadeci, que le habra pasado, pense. Deberias tener muy claro que fue lo que te impidio ser un padre a distancia al menos, yo te pregunto fue el amor. El amor que creaste en tu nueva familia. Porque si tu amor tiene un lado tan oscuro como este que ahora lees en una pantalla habria que ponerlo en tela de juicio. Como puedes amar con un lastre como este, es amor genuino. Diras que nada tiene que ver que si, que eres un cinico y que como un egoisa burgues estando tu bien, nada importa. Lo que no comprendo es que tu defensa es que no te has olvidado de nootros y que te dolemos, pero cabron tus actos te definen. Las veces que te vi parecias temeroso de que e fuera a pedir dinero, como si con eso le quitara el pan de la boca a us hijos o te metiera en un problema. A estas alturas deberas estar pensando que que es lo que quiero, que para que te escribo si te estoy lastimando a ti, hombre impasible. Te respondo, esta escritura esta motivada por el odio, por el sentimiento de abandono, por la horfandad forzada a la que me condenaste, porque debes entender, de una vez, que lo que hiciste y haces no se puede quedar impune, debes pagar cabron, te lo mereces, lo necesitas, cree que es tan facil decir ay pobre ha sufrido tanto, mis guevos que, el tiempo me ha ensenado que es en vida. Deberias pedir perdon cabron y ojala que lo entiendas, porque te voy a ensenar y te lo estoy demostrando, entiendes.
Probablemente se mas cosas que tu, y si soy lo que soy es gracias a lo que se origino con el error que cometiste. La cosa es que no vale la pena pelear y seguramente cuando te vea, te voy a repetir lo mismo y mas, alguna vez le dije a Arturo que tenia ganas de darte un buen madrazo, para escarmentarte.
Que hacer, pedir perdon, sabes que esto se hubiera solucionado hace mucho pidiendo perdon, diciendo, perdoname por el dolor que he provocado en tu vida. Soy lo que no fuiste, y tampoco quisiste ver ser. Cuando estudiaba en la facultad una maestra afirmo que la explicacion de que estuvieramos alli, en la facultad de filosofia y letras, era, seguramente un grave transtorno psicologico. Y mi tendencia al arte,en este caso a la poesia, esta determinada por una infancia solitaria y compleja. Desde nino he sabido de tu existencia y, ojala que esto sea suficiente, he tenido el sentimiento profundisimo de abandono, como resarsir ese mal de tu parte.
No puedo creer que un nino de doce anos tuviera mas conciencia que tu y nos buscara. Y lo peor es que ni aun asi lo resolviste, pero me centro en mi caso que esto es solo una parte de tu pasado.
Esto es lo que yo soy y no puedo ver:
quien es? que es? como es? que es lo que busca realmente?es una persona pero sobre todo es un ser que siente, que piensa,que razona, que ama, que es responsable, que es emprendedor,que no es mediocre, que tiene un don para la escritura, es una persona soñadora que alcanza sus sueños,e sun gran profesor; es digno de ser llamado maetsro,es una persona culta, es un apoyo para mi,es una persona confiable, esa es mi experiencia de ustedatte: Gaby
Hola,maestro Alejandro! Cualquier cosa por la que estes pasando, deseo sinceramente tenga solución.
Aunque fue breve el tiempo que compartí contigo como presidente de Academia en la UVM, hace aproximadamente tres años. Lo que más me agradó de tí como persona es que eres alguien comprometido consigo mismo y con los demás.
Siempre ví en tí el sincero deseo de ayudar a los demás a partir de lo que éres, y para mí éres mucho!!!!!
Por otra parte recuerdo que una vez les pregunté a tí y a otros maestros ¿qué era lo que más les sorprendía de la vida?... tú respondiste....que los sentimientos que pueden despertarse en otro ser...como el amor.....tú respuesta al principio aunque la entendí no la capté con todo mi ser....y hace no mucho me acordaba de tí...porque sentí con todo mi ser...el sentido de tu respuesta.
Supongo que como todos tendrás un lado oscuro, pero creéme..en lo que a mí respecta ví claroscuros muy interesantes en tu persona.
Espero te sirvan de algo estas líneas.
Te envío un abrazo sincero!
Saludos
Elizabeth Carrillo
Pienso que eres una persona transparente e inteligente, noble y sencilla. Pero más importante, has cambiado mi vida y seguramente la de algunos otros.Gracias y mucha luz :)
Karla Bello
¿en serio estás mal? querido amiguito eres una persona bastante amable, generosa y sobretodo leal... un poco reservado y tímido, que para mí que soy una mujer extrovertida me cuesta trabajo entender, pero es parte de tu esencia. Lo inteligente ya ni te lo menciono porque sabes que lo eres y lo mejor es que no te quedas con tus conocimientos sino que los compartes. Saludos y escríbeme para saber cómo vas...
Maru
No me digas Alejandro, espero que pase muy pronto. Yo te recuerdo con mucha amistad y estoy seguro que otras personas tambièn lo hacen. Eres una persona de una sensibilidad poètica. Te mando un fuerte abrazo. Donovan
eres mi hermanoeres profesional, buena persona, leal, etico, guapo (jajaja)eres un ejemplo a seguiren lo que te pueda ayudar, ok
M.I. Abimael Villanueva Maldonado
HOLA ALEX NO SE REDACTAR NI DECIR LAS COAS BIEN PERO CON GUSTO PUEDO DECIRTE QUE ERES UNA PERSONA FORMIDABLE, AGRADABLE DEDICADA A SU TRABAJO, QUE AUN EN LOS MOMENTOS MÁS DIFÍCILES TÚ LE ENCUENTRAS SOLUCIÓN, NO DEJAS QUE OTRAS PERSONAS DESAGRADABLES INFLUYAN EN TI Y EN LO QUE HACES.
TRABAJAS CON ENTUSIASMO, ES AGRADABLE Y ENRIQUECEDOR TRABAJAR CONTIGO, ERES CREATIVO, ENTUSIASTA Y MUCHAS, MUCHAS, MUCHAS COSAS MÁS.
ATTE. CON LOS MEJORES DESEOS
LUZ QUEZADA
Alex...No sé de qué se trate esto, pero creo que nos conocimos un poco y sabes que no gasto demaciada saliva...Lo que yo pienso de ti sobra decirlo tanto como lo que pueda decir cualquiera, pues lo que importa es lo que pensemos de nosotros mismos...Sin embargo, te conocí como una persona que hablaba solo cuando en verdad era necesario hacerlo; más como un profesor de prepa ocupado por transmitirle "algo" (siempre sacando libros de la biblioteca) a sus alumnos, que como un alumno de posgrado preocupado de demostrarle "algo" a sus pendejos compañeros de clase o a sus pndejos profesores; te recuerdo como un hombre con un día demaciado corto para las cosas que quería hacer y como un lector que me otorgó más de una lección en clase.No todo esto, debo decírtelo, son elogios, pero nadie vimos a este mundo a darle gusto a cualquier hijo de puta, ¿cierto?Te mando un abrazo bien fuerte y de verdad espero que te encuentres bien.Adolfo
Hola Ale.A pesar de trabajar juntos durante dos años no nos conocimos mucho. Lo que puedo decirte es que me pareces una persona noble, amable,comprometido con tu trabajo y con tu profesión, muy inteligente, ubicado, o sea, sabes lo que quieres y en que momento lo quieres.A mi me sorprendía mucho tu caracter, siempre te veías serio y callado pero cuando platicabas decias cosas muy interesantes; tus alumnos te adoraban, no se como le hacias para que te quisieran tanto. Pude notar que eres perseverante y que sabes como ganarte las amistad y la admiración de los demás, cosa que no todos podemos lograr. Respetuoso, eso sí, muy respetuoso, me caías muy bien; me hubiera gustado conocerte más.No sé que problema tengas, lo que sí sé, es que tienes todo para superarlo, tú sabes que todo en esta vida tiene arreglo ¿no? menos, ya sabes que... para que te lo digo. Lo que puedo concluir de lo poco o lo mucho que sé de ti, es que tienes fortaleza y eres lo suficientemente audaz para lograr lo que te propongas.Quizá se me escapa algo más, pero si me acuerdo de algo te lo escribo.Muchos saludos, cuídate mucho y cualquier cosa pues, por aquí ando.María del Rosario D.E.
Hola querido Alejandro,qué pienso de ti?Bueno, creo que eres un genio, y tu temperamento es melancólico, supongo. Y como todo melancólico eres muy fiel, un buen amigo, odias la traición, eres disciplinado, ordenado (aunque creo que en este punto adoleces), muy terco, aunque tiendes a deprimirte con facilidad. Eres muy estricto, crítico y analítico. Tiendes a ser perfeccionista y esto te causa muchos problemas porque generalmente te pones metas muy altas que no alcanzas y esto te frustra. Te digo todo esto porque también yo soy melancólico, tauro para ser más específico. Qué te sucede hermano? No me espantes. Recuerda que lo más importante en la vida eres tú mismo. Y ya sabes que cuentas conmigo para lo que sea. Que Dios te ilumine para tomar sabias decisiones y te dé fuerza para llevarlas a cabo. Atentamente.Rubén Olivera Luna.
hola, si se puede saber que te pasó hermano? ya me parezco a rubén, jejeje.Pues eres muy responsable, intelectual, puntual, comprometido con lo que haces, tratas de tener buen humor siempre, también tratas de hacer hasta lo imposible por las cosas que quieres anhelas. Optimista. Si tuviera que decirte algo negativo es que cuando no te salen las cosas te frustras demasiado.Bueno es muy breve pero conciso, espero estés bien, saludos
Alejandro te digo lo que pienso de ti y ojalá que eso puedo ayudar en algo para que mejoren estos momentos malos por los que pasas:
Mira, pienso que eres un hombre bueno, con sentimientos nobles quiero decir. Te veo y creo que no serías capaz de lastimar a las personas nomás porque sí. No meto las manos al fuego por ti, pero es que yo no meto las manos al fuego por nadie. Eres un tipo que sabe lo que quiere y lo que quieres es leer y eso está de puta madre, admiro eso de ti. Eres el clásico listillo que cree que leer es bueno, y en eso discrepo, es bueno para mí eso seguro, tal vez sea bueno para ti, pero de ahí a que sea bueno para cualquiera creo que hay una gran diferencia. Eres muy culto porque has leído mucho y a mí me gusta platicar con gente culta por eso es que me gusta tanto platicar contigo. Podría estar horas y horas platicando contigo de libros porque te apasiona y a mí también. Eres un tipo exageradamente serio, pero es que es tu personalidad, no puedes ser diferente, no naciste para ser extrovertido. Todo lo que haces es formal y sumamente clásico. Respetas las formas y la moral del mundo, todo es muy metódico y reflexivo para ti, creo que es necesario que de vez en cuando te sumerjas en la informalidad, en la incongruencia, en el famoso espíritu dionisiaco del que Nietzsche nos hablaba pero en fin, pese a esto último eres un amigo al que yo querría tener cerca por eso es que me entristeció saber que te ibas. Ni hablar mi buen amigo, en verdad que me entristece saber que las cosas no te van bien y si puedo hacer algo más por ti, dímelo y veré si puedo hacerlo.
Un abrazo muy fuerte.
Mi querido Alex, sòlo tengo palabras de aliento para ti, que independientemente de ser un gran profesor eres un hermoso ser humano interior y exteriormente, lograste dejar huella en aquellos que te conocimos por tu pasiòn y entrega al realizar las cosas, el compromiso de vida parece ser tu lema, pues te dedicas con amor a hacer lo que te gusta y a hacerlo con excelencia. Que la amistad que nos brindaste perdure y logres constatar el gran cariño que te tenemos. Mis mejores deseos y la certeza de que podràs superar cualquier crisis que se estè presentando, recuerda que es tu oportunidad para poner a prueba tus habilidades y salir fortalecido. Cuidate mucho, te envìo un fuerte abrazo y todo mi cariño!!!!!
Lic. Gabriela Donají Colomer Hernández
Hola me da mucho gusto saludarte. Lamentablemente solo tuve la oportunidad de conocerte en el ámbito profesional, pero siempre considere que:
Eres una persona muy inteligente, con muchos deseos de superación y grandes proyectos de vida, siempre he tenido la seguridad que tienes un gran futuro profesional, espero que no olvides que tienes las puertas abiertas en esta Universidad,.
Bonita tarde.
Hola Alejandro
Lo único que puedo decirte es que eres una persona emprendedora, con gran iniciativa y que lo que te fijas como meta lo consigues.
Saludos.
HEY! PROF QUE SUCEDE! ): DIGAME POR FAVOR! SI NO ES INDISCRECION... PIENSO QUE USTED ES UNA PERSONA IMPRTANTE EN MI VIDA, QUE FORMÓ Y SEGUIRÁ FORMANDO PARTE DE MI VIDA. PORQUE USTED ME DIO LA SEGURIDAD DE ESCRIBIR Y MOSTRAR MIS ESCRITOS QUE TENIA GUARDADOS EN EL BAÚL, ME DIO ESA SEGURIDAD AL DECIRME : ME GUSTA COMO ESCRIBES, ESCRIBES BIEN..!USTED FUE ESA PERSONA QME INSPIRÓA CONTINUAR ESCRIBIENDO. Y COMO LE COMENTABA AUN LO SIGO HACIENDO PORQUE ES UNA NECESIDAD MIA.. NECESITO PLASMAR MI SENTIR EN UNA HOJA DE PAPEL, CON UNA PLUMA EN MANO A LA FORMA ANTIGUA, O COMO SE HACE EN LA ACTUALIDAD ABRIR LA COMPUTADORA Y COMENZAR A ESCRIBIR... DESPUES MANDAR ESOS ESCRITOS A ALGUNAS PAGINAS DE REVISTAS Q USTED ME PROPORCIONÓ...Y LO CUAL NUNCA OLVIDARÉ! USTED ES UNA PERSONA QUE EXPRESA DE UNA MANERA UNICA..!! ME GUSTA SU FORMA DE EXPRESARSE, ES UN POCO TÍMIDO PERO AL MOMENTO DE CONVIVIR CON USTED ES ALGO ESPECIAL! QUIZA USTED NUNCA SUPO LOS PROBLEMAS POR LOS Q YO LLEGUE A PASAR SENTIMENTALMENTE HABLANDO PERO... HABIAN OCASIONES EN LAS QUE CUANDO TENIA CHARLAS CON USTED O EN LA MISMA CLASE, CUANDO USTED ESTABA DANDO CLASE Y YO ESTABA PENSANDO EN MIS PROBLEMAS SENTIMENTALES, DE REPENTE USTED DECIA UNA "FRASE" QUE ME ALEGRABA MI DIA! DE CUALQUIER AUTOR! O INCLUSO ME DABA A RESPUESTA A MI PROBLEMA! HAY UNA FRASE Q NUNCA OLVIDO "LOUNICO QUE ME SONTIENE Y ME MANTIENE VIVO ES EL DESEO" " TODO EL AMOR ES PASAJERO...CUANDO SESA ESE ALGO YA SE ACABA EL AMOR.." O RECUERDO Q TAMBN HICE UN ESCRITO BASADO EN LA BELLEZA, DESPUES DE QUE USTED DIO LA CLASE: "TODO AQUELLO QUE CAUSA PLACER AL ESPÍRITU, LA BELLEZA ES ESCENCIAL PARA EL ALMA; TENEMOS QUE ALIMENTARNOS EN CUERPO Y ALMA!" PROF HE APRENDIDO DEMASIADAS COSAS DE USTED! ME HA MOSTRADO MUCHO YO HE SIDO SU APRENDIZ, GRACIAS POR TODO LO Q ME ENSEÑO PERO YA NO ESTÉ ASÍ, EN REALIDAD NO SE QUE PROBLEMA TENGA PERO CUALQUIER COSA EN LA Q PUEDA AYUDAR PUES YA SABE QUE AQUI ESTARÉ. GRACIAS POR CONFIAR Y TOMARME EN CUENTA PARA ESCRIBIRLE ESTO...GRACIAS EN VERDAD...! LO QUIERO MUCHO Y SIEMPRE FORMARÁ PARTE DE MI VIDA..!POR FAVOR DIGAME Q SUCEDE! ? :(
Profesor Alejandro, me preocupa mucho. Es muy importante para nosotros, para mí. Es como nuestro papá.Le debo mucho profe, ha sido el maestro verdadero, el que nos guía,nos aconseja y nos regaña, el que nos hace creer en nosotros mismos.Me atrevo a incluir a los demás, porque es cierto! Me pone triste saber que se encuentra mal, quisiera poder abrazarle y decirle todo lo que me nace del corazón,le admiro demasiado, es la persona más equilibrada que conozco, le tengo mucho respeto. A veces llego a pensar que tiene las respuestas a todo, las palabras precisas, los gestos adecuados.Me pone triste de verdad, desconozco la razón pero el saberle en un estado así, me hace pensar lo peor.Tiene mi apoyo profe, usted puede contra todo, estoy segura que va saber como resolverlo. Es un guerrero. Es el peor cuenta chistes del mundo con una risa muy linda y contagiosa!! Espero verlo pronto. Muchos abrazos, hartos! y bien fuertotes!
Profe, resulta extraño recibir este tipo de correos, pero en realidad uno no se cuestiona el trasfondo de esto, uno sólo se vuelve un granito de arena, un escribidor que el mar borra en las playas. Yo pienso que usted es el sabio que dicta el tao, un sabio que no habla y sólo con su silencio enseña, un maestro. Un maestro zen en la américa posmoderna y llena de nosotros, snobs. Enfermo de literatosis, espero que su alma sea salvada por esta, o que se muera sin ser salvado como Foucault, casi lo mismo. Que este bien profe, de verdad. Saludos. Juanpi
RE: Hermano no hay mejor remedio que dejarte en manos de Cristo y de Dios, no se que estés pasando pero oro ante Cristo y ante Dios para que todo se arregle, hay un dicho que una vez mi amigo Christopher, me dijo: Pidele a Dios como si todo de pendiera de el y trabaja como si todo dependiera de ti, cuidate cualquier cosa ya sabes aquí nos estamos viendo
Buenas Noches Maestro:
Maestro si fuera necesario haria del desierto un paquete y lo entregaria en sus manos, pero como ha dicho; esto
unicamente es un grano.
Pienso que debe ser complicado tener tantas ideas en una cabeza, que cuando calla o habla, yo estoy presente
en ese silencio, no que usted me piense sino que usted es un ser pensado.
¿Qué puede ser mas grave que el esperar lleno de confianza?
Es un anciano con el que se debe correr, me atrevi a entrar en (su) el camino que tome al encontrarlo en mi.
Comenze a pensar cuando preguntaba si la musica del iPod de esa niña era mas importante que la clase de
literatura, si esos lentes harian que cualquier tipo delgado, moreno y alto lograria un parecido con usted.Cuando todo parecia que tenia que tener la objetividad que ya olvido o guarda usted. No menciono que sea
sublime en cualquier explicacion, pero hace que lo que describa sea tan suyo y que todo se vuelve suyo,
que no sea su vida lo que le pasa, si no lo que dice.Pensaba si era posble que alguien diera un taller de creacion literaria a inexpertos, acaso seria tan ingenuo en creer un poco en los que no tiene un nivel ni siquiera similar al que posee.No se trata de aludir, pero el encargo de tareas tan deseables no las ganaron los dioses, desagraciado Sísifo, tarea mas
demandada no pudo existir que esa a la que fue condenado.Atte:
Alfonso Engambira Monroy
PD: Ofrezco estas palabras como lo que son un grano, un favor, el tributo que puedo rendir ante esta situacion compleja. Es dificil pedir ayuda... Gracias por pedirla a estos ( destinatarios del mensaje ) seres.
Hola Alex, siento mucho leer que estás pasando por momentos de confrontación. No sueltes tus sueños, ellos te guiarán en el camino porque son luz y energía. Siempre se te recuerda como un hombre trabajador, interesado por el desarrollo de los estudiantes, no sólo por su intelecto, sino también como seres humanos que son.
No te conocí lo suficiente para saber tus defectos.. .. ..
Espero que tu situación mejore, tiene que mejorar porque te mereces ser feliz, sólo tienes que creértelo.
Saludos cordiales,
ALEJANDRO: DONDE QUIERA QUE ESTES TE DESEO UNA CALIDAD DE VIDA Y DE CORAZON DESEO QUE SE RESUELVA TU PROBLEMACON RESPECTO A LO QUE NOS PIDES YO CONSIDERO QUE ERES UNA DE LAS PERSONAS MAS INTELIGENTES QUE HE CONOCIDO, TE ADMIRO Y SIEMPRE TE HE VISTO CON MUCHO RESPETO PERO HONESTAMENTE SIEMPRE PENSE QUE HAY UNA PARTE MUY SENSIBLE DE TI QUE NO DEJAS VER, NO SE SI SEA BUENO O MALO PERO CREO QUE HAY ALGO DE NOSTALGIA EN TU PERSONA, ME CAES MUY BIEN SIEMPRE TE VI COMO UN INTELECTUAL Y CREO QUE TU PROFESION ES RECONSTRUCTIVA, TE MANDO UN FUERTE ABRAZO Y LO MEJOR DE LA VIDA
Alejandro:
Cuando escucho a Sigur Rós desaparezco. Como desaparecería Montano, o Riba incluso. Y por eso no lo escucho. Sólo escucho las montañas nevadas que lejanas atisbo desde la escuela. Esa mujer, maldita mujer nevada que nos ve desde las alturas, donde el diáfano cielo se come al mundo. Donde nos come a ti y a mí, Alejandro. Al mundo. Como Dublinesca me comió y se burló de mí. Es decir se burló. Réquiem por la literatura. Por la era Gutenberg. Por nosotros. Sometidos como estamos a la era digital tenemos esa ingenua añoranza de la naturaleza, esa de la que hablan los poetas, pero que yo desconozco. ¿Tú la conoces, che, digo, la dimensión insondable? Pero la literatura me ha salvado. Y también a todos los poetas. Yo rezo por los poetas todas las mañanas. Y entonces recuerdo que en tiempos protervos de mi vida apareció la palabra para salvarme. Recuerdo cuando iba a tu taller, insulso (yo), esperando aprender a escribir. Eran tiempos duros, che, lo recuerdo, tenía sangre rosa, que diría Zurita. Qué tiempos. Ahora que, luego de casi tres años, pienso que una persona sabia es aquella que monotoniza la existencia pues, entonces, cada pequeño incidente, si sabe leerlo literariamente, tiene para ella un carácter de maravilla, agradezco, a ti quién más, que me hayas mostrado el camino, como quien muestra a sembrar bajo el sol de medianoche. De ti no pienso, Alejandro, porque eres el maestro. El maestro no enseña, muestra. Y de ti nos queda (y ahora hablo como hablan los irlandeses, que dice Riba) un monumento memorioso de arena, porque nos has condenado, nos has escupido poesía, che. Nosotros ya no somos los mismos. Eres el maestro. Esa ave derruida en sí misma que se posa en las ventanas del universo a mostrar poemas. A diluviar la noche. Qué te decimos, che, si tú ya lo sabes, si tú ya sabes. Ojalá nuestras palabras te iluminen con oscuridad los pies de tus ojos. Y te escondas cuando el conejo se encandile.
Abrazo y cariño desde Tultitlán,
tu compañero en letras,
Carlos Jasso
Hermano:
Las diferencias se evaporan cuando se trata de ese memento grave que mencionas. Por supuesto, cuenta con mi completa honestidad para el ejercicio que solicitas; no obstante, me gustaría saber más de lo que te sucede, pistas, y no quedarme preocupado al no tener certeza en tu situación.
A ver, veamos, ¿qué pienso de ti?
Lector lúcido de altos vuelos, creo que eres una persona responsable, centrada y un tanto solitaria. También creo que no eres consciente de tus propias fuerzas, que te derrumbas fácilmente y que optas por vivir una vida romántica que por lo regular siempre te trae complicaciones emocionales. No te considero tan buen escritor y no porque no tengas las herramientas adecuadas, o la capacidad, sino porque no existe un compromiso claro de tu parte. Como amigo eres excepcional, sin duda, aunque poco comprometido también... creo que esa es la clave: te considero una persona poco comprometida con su proyecto de vida.
Tan, tan, no quiero decir más.
Saludos y espero noticias tuyas.
Hola Alejandro: pues como respuesta a tu pedimento te diré que pienso de ti, tomando en cuenta que espero tu situación no sea nada que las palabras correctas y un momento perfecto no arreglen. Creo que eres un entusiastade los pocos que conozco, una forma de hablar extraña y no porque sea extraña tu forma de hablar sino por que me es extraño escuchar hablar asi de bien a alguién. En lo personal, tú fuíste quién me apoyo en esto de escribir creo plenamente que si no te hubiera conocido mis palabras seguirían vagas, como un desierto donde nadie pone atención a los granos de arena, pocos humanos necesitan un empujón del extraño para saltar al charco y tu fuíste aquel extraño quién no empujo sino mas bien me dio la mano, fraterno con desconocidos.En fin, pienso que tienes la vida que muchos desean, talvez no una replica, más bien una dónde las cosas están bien a pesar de que no existen lujos o talvez excesos. Una vida equilibrada, dónde los únicos pesos que valen la pena son ser uno mismo y no caer en la franja oscura que son las mañas, la doble moral, la duda, el miedo. Creo que has cuidado muy bien de tus pasos.Eres como la segunda o tercera persona feliz, no, más bien tranquila, consciente que conozco.Un abrazo y espero te haya servido amigo : ) ( perdón si exagere pero es lo que pienso ) y gracias eh. Jeje
Si, solo a los de mucha confianza por que luego se toma a cotorreo. Y yo quiero empezar con algunos aspectos de tu persona.
-Inteligente
-Sensible
-Perseverante
-Guapo
-Comprometido
-Exigente
Eres una persona muy valiosa creetelo!!!!!!!!!
Bueno, puedo comentar que la primera impresión que tuve cuando te conocí fue pensar que eras alguien muy interesante y serio. Ahora, lo que pienso es que eres alguien con mucho intelecto y apasionado de las palabras, los libros, la poesía y todo lo que tiene que ver con el mundo de las letras, ojalá pudieras pasarme un poco de ese amor por la lectura y sí eres interesante y serio. No distaba mucho de lo que proyectaste la primera vez. Te mando mucha luz para lo que sea que la necesites, un abrazo!
Que encuentras de ti en esto, de que te enorgullecerias, en que me parezco a ti, dime cabron porque por tu puta culpa tengo un autoconcepto hecho mierda, no soy capaz de reconocer esto en mi. Dime y si me lo contestas y si lo compones te perdono. Y lo que falta...
jueves, 27 de enero de 2011
jueves, 3 de septiembre de 2009
MESERO, HAY UNA MOSCA EN MI POESÍA
Dicen los dos te amo o lo piensan y lo sienten en correspondencia mutua,
pero cada uno quiere decir una idea diferente, un aroma diferente en la
suma abstracta de impresiones que constituyen la actividad del alma.
Bernardo Soares.
Hago un apunte previo antes de entrar a mi propuesta de análisis de Teoría de la afrenta de Armando González Torres.
El profesor aplica el análisis mientras una mosca despistada despierta al poeta A y al poeta B. Tirados por un lirio que les cuelga del pie. Compadres revolucionarios de bohemia miran amodorrados la pantalla blanca. Advirtiendo que, la princesa esa a la que no le huelen los pies y que espera en lo alto de una torre por un beso que estos posaran en sus labiecitos rosados para luego valsear, la poesía que ellos conocen y que no escapa a las definiciones ha sido ofendida, pero no sólo eso sino que en la ofensa hay ninguneo, ultraje, sobaje y sobamiento, gargajos, patadas, rasguños larguísimos, hay manoseo con unas manos mugrosas, vituperio, bragas desabotonadas, maldiciones, deshonra, rapto y secuestro, prostitución, humillación, azote, peste, bombardeo, fumigación, pisoteo y confusión, pues la princesa, según los pobres vates ha sido confundida con prosa, mejor perra que prosa. Pobrecita poesía, pero para eso están sus caballeros para defenderla de los oprobios y brincar por ella y protegerla a muerte con chalecos a prueba de balas y armados hasta los dientes. Un par de rostros trémulos tratando de imponer su dominio.
El libro de Armando González Torres, poeta, nacido en 1964, insulta a los poetas. Sí, ya sé, a ese tipo de poetas. Su lectura y lo suscitado en clase demuestran su valía. (Pienso mucho en la Vanguardia, en los estridentistas, Arqueles Vela por ejemplo presentó El café de nadie, tres textos de veintitantas cuartillas cada una como novela, en Joyce con su Ulises rechazado por las editoriales). Y demuestra también la violencia y la relación crítica del sujeto y el objeto. El análisis que requiere el texto va más allá de análisis literarios en donde hay impresiones, figuras retóricas, datos biográficos, chismes y juicios de intelectual sedicioso. Hablo de la filosofía, que bien o mal ha ido rastreando las coordenadas de esta relación crítica a la que me referí arriba. La crisis del sujeto en la posmodernidad es básicamente el descubrimiento de un sujeto que ha perdido la capacidad de análisis profundo. Y aventurando un poco el alcance del libro creo que las campanadas que Armando González Torres da son para anunciar “la muerte del poeta”. Los poemas o parágrafos o textos o resultado de malas noches tienen en conjunto una vertebralidad poética. El libro entero es un poema, uno de esos poemas largos que rebullen con la interpretación de su tiempo. El poeta es augur que en su impronta levantan su antorcha para indicar a los otros una dirección. Esta Teoría de la afrenta recoge el delirio romántico con todo y la nostalgia y la alusión de los dioses paganos, recoge el reclamo culterano de las vanguardias, la crítica al lenguaje y produce un temblor en la poesía. Esa es la afrenta, la teoría que aplicada pone de cabeza a los poetas.
pero cada uno quiere decir una idea diferente, un aroma diferente en la
suma abstracta de impresiones que constituyen la actividad del alma.
Bernardo Soares.
Hago un apunte previo antes de entrar a mi propuesta de análisis de Teoría de la afrenta de Armando González Torres.
El profesor aplica el análisis mientras una mosca despistada despierta al poeta A y al poeta B. Tirados por un lirio que les cuelga del pie. Compadres revolucionarios de bohemia miran amodorrados la pantalla blanca. Advirtiendo que, la princesa esa a la que no le huelen los pies y que espera en lo alto de una torre por un beso que estos posaran en sus labiecitos rosados para luego valsear, la poesía que ellos conocen y que no escapa a las definiciones ha sido ofendida, pero no sólo eso sino que en la ofensa hay ninguneo, ultraje, sobaje y sobamiento, gargajos, patadas, rasguños larguísimos, hay manoseo con unas manos mugrosas, vituperio, bragas desabotonadas, maldiciones, deshonra, rapto y secuestro, prostitución, humillación, azote, peste, bombardeo, fumigación, pisoteo y confusión, pues la princesa, según los pobres vates ha sido confundida con prosa, mejor perra que prosa. Pobrecita poesía, pero para eso están sus caballeros para defenderla de los oprobios y brincar por ella y protegerla a muerte con chalecos a prueba de balas y armados hasta los dientes. Un par de rostros trémulos tratando de imponer su dominio.
El libro de Armando González Torres, poeta, nacido en 1964, insulta a los poetas. Sí, ya sé, a ese tipo de poetas. Su lectura y lo suscitado en clase demuestran su valía. (Pienso mucho en la Vanguardia, en los estridentistas, Arqueles Vela por ejemplo presentó El café de nadie, tres textos de veintitantas cuartillas cada una como novela, en Joyce con su Ulises rechazado por las editoriales). Y demuestra también la violencia y la relación crítica del sujeto y el objeto. El análisis que requiere el texto va más allá de análisis literarios en donde hay impresiones, figuras retóricas, datos biográficos, chismes y juicios de intelectual sedicioso. Hablo de la filosofía, que bien o mal ha ido rastreando las coordenadas de esta relación crítica a la que me referí arriba. La crisis del sujeto en la posmodernidad es básicamente el descubrimiento de un sujeto que ha perdido la capacidad de análisis profundo. Y aventurando un poco el alcance del libro creo que las campanadas que Armando González Torres da son para anunciar “la muerte del poeta”. Los poemas o parágrafos o textos o resultado de malas noches tienen en conjunto una vertebralidad poética. El libro entero es un poema, uno de esos poemas largos que rebullen con la interpretación de su tiempo. El poeta es augur que en su impronta levantan su antorcha para indicar a los otros una dirección. Esta Teoría de la afrenta recoge el delirio romántico con todo y la nostalgia y la alusión de los dioses paganos, recoge el reclamo culterano de las vanguardias, la crítica al lenguaje y produce un temblor en la poesía. Esa es la afrenta, la teoría que aplicada pone de cabeza a los poetas.
DORMIR CALIENTITAS
A mi mamá
Anotamos la lista del mandado en un papel de las tortillas. El plan que mi hermana Cristina y yo habíamos hecho para ese día, según nuestras estimaciones, era perfercto. Además todo el plan estuvo basado en la suposición de que mi mamá, a nuestro regreso, no estaria, sino que iría en rumbo a Guanajuato a traer otra vez a mi papá. Se decía que mi padre tenía franquisias de familias regadas por Cilao, Irapuato y Celaya. Panzaverde al fin y al cabo. La mayoria de mis hermanos eran producto de esas ausencias, yo lo sabía. Hijos de aboneros, tablajeros y lecheros mis pobres hermanos. Sólo yo podía preciarme de ser hija de ese pobre chato, yo era toda su cara y gozaba de su inusitada predilección. A veces, al volver del trabajo, mi padre era montador de zapatos en la calle Talabarteros, nos contaba historias de su infancia que en la miseria en la que vivíamos me hacían sentir afortunada. Alguna vez a él y a su hermano gemelo un par de labregones los golpearon y los mearon, los muy cabrones se me mearon encima decía con los ojitos razados de lágrimas. Pero cuando crecimos los matamos y los hechamos al río y se sonreía.
Mi hermana Cristina y yo eramos las mas unidas y las más mulas, ya ni siquiera ibamos a la escuela, es terrible ir a la escuela con bolsa de mandado. Ella era una niña demasiado gorda, comenzo a engodar desde que mi mamá le dio de comer sopa con carne de tortuga. Preferiamos quedarnos en casa y armar las campales con mis otros hermanos más pequeños y por lo tanto los que sacaban la peor parte, el castigo para los perdedores era un castigo difícil de cumplir, uno se preparaba con una jarra de barro de agua y mordía el chile de árbol toreado durante quince minutos por nuestra verduga, lo masticaba a toda prisa y lo tragaba para después beber la jarra entera que no quitaba nada. Otra vuelta a los cuidados de la abuela Enriqueta que, como menos, nos colgaba las tortillas del soquete del foco del cuarto en que vivíamos en la calle Matamoros.
Suponíamos que la larga lista del mandado que incluía inesperadamente dos pesos de chicharrón prensado, medio kilo de frijol peruano, jitomate, cebolla y dos kilos de tortillas, eran el indicio más claro de que mi mamá otra vez nos abandonaría. Mi hermana y yo hablamos solamente una vez del plan acordando dos puntos imporantes: salir temprano de la casa y buscar a Don Diógenes, un vagabundo que nos daba un veinte a cada una por darle un beso en el sucio cachete, con ese veinte compraríamos un par de bolillos y aguacate, yo llevaba un puño de sal de la casa en el bolsillo de la falda, porque en la casa faltaba todo menos la sal. Las deliciosas tortas de aguacate nos servirían como un tentempie en la función de Santo contra las mujeres vampiro con el Santo como el Santo, aunque yo siempre imaginaba que detrás de esa mascara plateada estaba Pedro Infante que en realidad no había muerto sino que había decidido dejar la fama y las viejas con tal de salvar al mundo y Lorena Velázquez como una de las mujeres vampiro. Qué Santo ni qué ocho cuartos gritaba mi mamá a nuestro regreso, siete horas después de nuestra salida y nos jalaba del cabello con la intención puta de arrancárnoslo, el cabello que unas practicantes del arte cosmético se habían encargado de levantar como una torre después del cine, los cinturones de mi papá eran, con la ira de mamá, látigos sobre nosotras y pensar que en el cine atascado Cristina y yo gritabamos a todo ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! Cada que el enmascarado de plata luchaba. Pensándolo bien la madriza que la vieja nos acomodo por patas de perro había valido la pena porque el Santito, que las podía todas más que el Sanjuditas le ganó a las mujeres vampiro.
Anotamos la lista del mandado en un papel de las tortillas. El plan que mi hermana Cristina y yo habíamos hecho para ese día, según nuestras estimaciones, era perfercto. Además todo el plan estuvo basado en la suposición de que mi mamá, a nuestro regreso, no estaria, sino que iría en rumbo a Guanajuato a traer otra vez a mi papá. Se decía que mi padre tenía franquisias de familias regadas por Cilao, Irapuato y Celaya. Panzaverde al fin y al cabo. La mayoria de mis hermanos eran producto de esas ausencias, yo lo sabía. Hijos de aboneros, tablajeros y lecheros mis pobres hermanos. Sólo yo podía preciarme de ser hija de ese pobre chato, yo era toda su cara y gozaba de su inusitada predilección. A veces, al volver del trabajo, mi padre era montador de zapatos en la calle Talabarteros, nos contaba historias de su infancia que en la miseria en la que vivíamos me hacían sentir afortunada. Alguna vez a él y a su hermano gemelo un par de labregones los golpearon y los mearon, los muy cabrones se me mearon encima decía con los ojitos razados de lágrimas. Pero cuando crecimos los matamos y los hechamos al río y se sonreía.
Mi hermana Cristina y yo eramos las mas unidas y las más mulas, ya ni siquiera ibamos a la escuela, es terrible ir a la escuela con bolsa de mandado. Ella era una niña demasiado gorda, comenzo a engodar desde que mi mamá le dio de comer sopa con carne de tortuga. Preferiamos quedarnos en casa y armar las campales con mis otros hermanos más pequeños y por lo tanto los que sacaban la peor parte, el castigo para los perdedores era un castigo difícil de cumplir, uno se preparaba con una jarra de barro de agua y mordía el chile de árbol toreado durante quince minutos por nuestra verduga, lo masticaba a toda prisa y lo tragaba para después beber la jarra entera que no quitaba nada. Otra vuelta a los cuidados de la abuela Enriqueta que, como menos, nos colgaba las tortillas del soquete del foco del cuarto en que vivíamos en la calle Matamoros.
Suponíamos que la larga lista del mandado que incluía inesperadamente dos pesos de chicharrón prensado, medio kilo de frijol peruano, jitomate, cebolla y dos kilos de tortillas, eran el indicio más claro de que mi mamá otra vez nos abandonaría. Mi hermana y yo hablamos solamente una vez del plan acordando dos puntos imporantes: salir temprano de la casa y buscar a Don Diógenes, un vagabundo que nos daba un veinte a cada una por darle un beso en el sucio cachete, con ese veinte compraríamos un par de bolillos y aguacate, yo llevaba un puño de sal de la casa en el bolsillo de la falda, porque en la casa faltaba todo menos la sal. Las deliciosas tortas de aguacate nos servirían como un tentempie en la función de Santo contra las mujeres vampiro con el Santo como el Santo, aunque yo siempre imaginaba que detrás de esa mascara plateada estaba Pedro Infante que en realidad no había muerto sino que había decidido dejar la fama y las viejas con tal de salvar al mundo y Lorena Velázquez como una de las mujeres vampiro. Qué Santo ni qué ocho cuartos gritaba mi mamá a nuestro regreso, siete horas después de nuestra salida y nos jalaba del cabello con la intención puta de arrancárnoslo, el cabello que unas practicantes del arte cosmético se habían encargado de levantar como una torre después del cine, los cinturones de mi papá eran, con la ira de mamá, látigos sobre nosotras y pensar que en el cine atascado Cristina y yo gritabamos a todo ¡Santo! ¡Santo! ¡Santo! Cada que el enmascarado de plata luchaba. Pensándolo bien la madriza que la vieja nos acomodo por patas de perro había valido la pena porque el Santito, que las podía todas más que el Sanjuditas le ganó a las mujeres vampiro.
miércoles, 9 de abril de 2008
Kepelá
Una itinerante banda sonora. El rumbo señalado. La mujer del pescador japonés pasa su lengua por los espejuelos de unas gafas que luego se pone. Sumida en una espesa nubosidad. El relato de su rapto le vaga la memoria. El bravo pescador japonés echa la pesada red en la desembocadura del río. A veces nada y deja que los peces lo golpeen. A pescar mújol con Michihide, su padre de botas vinílicas. Mirando los peces sin poder hacer nada, nada. Nunca iba a mostrarle a su mujer a preparar la hueva del mújol hembra. Llevaba a casa los pescados pendulándole en la espalda. Sonreía. Y caminaba hasta que el sol secaba sus ropas. La sensación de los remos siendo clavados en el río.
El marido de la mujer gorda había abandonado la orquesta nacional para cuidar en la enfermedad a su esposa. Cada día engordaba. Cuatrocientas cincuenta libras. Depresión posparto. Primogénito muerto, nonato. El marido le suministraba los medicamentos. Postrada en una cama gigante que el marido había construido en dos meses con la venta de instrumentos y partituras. Los surcos que se dibujaban en la holgada carne de la mujer hacían de la una inyección una operación fácil para cualquiera que haya practicado un par de veces con una ciruela o una naranja, comiéndose después las frutas. La vida cerca del río.
Toffic deja a la mujer tendida en el tálamo ese y se va a observar el río. Nadie lo sospecha, ni él mismo. Lleva un sombrero de paja. Nagiko desempaña sus gafas y sale a observar el río como quien se pone a observar a alguien que acaba de salir de un abismo. Se cubre la cabeza con una pañoleta roja. En sus respectivas orillas se miran por primera vez, comprenden que no es posible entablar una conversación porque el cause del río es demasiado ancho. Hay mucho ruido, mucho silencio arrasado. Toffic observa a Nagiko sentarse y se sienta frente a ella, como para pedirle consuelo, como para invitarle una tacita de mate, como para acompañarla en su llanto indiscutible. Nagiko recoge los pies y observa como Toffic recoge sus pies envueltos en unos tenis azules como imitándola, como un reflejo apenas que dará media vuelta. Nagiko sonríe y Toffic persiste solo en su ejercicio, sonríe también, puntual, a lo lejos. Nagiko levanta la mano izquierda y una pulsera roja resbala por su brazo, recuerda en ese momento el chaleco que le tejió a su marido para el invierno, un chaleco de lana con tres botones grandes y Toffic la sigue, él recuerda acaso una canción triste que lo entretenía mientras le veía las manos a su mujer. Nagiko sacude la cabeza de un lado a otro y Toffic pronto, casi al mismo tiempo, la sacude también. Toffic observa a Nagiko mirarse los pies desnudos, no alcanza a percibir el rubor que aparece en las mejillas de la mujer, las gotas de sudor cerca de las comisuras que ni el pescador japonés había percibido. Entonces él se mira los pies. Nagiko se recuesta en la hierba y Toffic la sigue. Es el mismo cielo el que miran, uno azul muy pálido. Es posible que por un instante ambas miradas se posen en los mismos puntos. Nagiko se incorpora al mismo tiempo que Toffic, pero tiene la impresión de que es ella la imitadora, quién sabe por qué. No se daba cuenta, no lo podía explicar. Una vida en otro lado. Caminan. Se acercan a la orilla para reconocerse, imitándose todo el tiempo.
El marido de la mujer gorda había abandonado la orquesta nacional para cuidar en la enfermedad a su esposa. Cada día engordaba. Cuatrocientas cincuenta libras. Depresión posparto. Primogénito muerto, nonato. El marido le suministraba los medicamentos. Postrada en una cama gigante que el marido había construido en dos meses con la venta de instrumentos y partituras. Los surcos que se dibujaban en la holgada carne de la mujer hacían de la una inyección una operación fácil para cualquiera que haya practicado un par de veces con una ciruela o una naranja, comiéndose después las frutas. La vida cerca del río.
Toffic deja a la mujer tendida en el tálamo ese y se va a observar el río. Nadie lo sospecha, ni él mismo. Lleva un sombrero de paja. Nagiko desempaña sus gafas y sale a observar el río como quien se pone a observar a alguien que acaba de salir de un abismo. Se cubre la cabeza con una pañoleta roja. En sus respectivas orillas se miran por primera vez, comprenden que no es posible entablar una conversación porque el cause del río es demasiado ancho. Hay mucho ruido, mucho silencio arrasado. Toffic observa a Nagiko sentarse y se sienta frente a ella, como para pedirle consuelo, como para invitarle una tacita de mate, como para acompañarla en su llanto indiscutible. Nagiko recoge los pies y observa como Toffic recoge sus pies envueltos en unos tenis azules como imitándola, como un reflejo apenas que dará media vuelta. Nagiko sonríe y Toffic persiste solo en su ejercicio, sonríe también, puntual, a lo lejos. Nagiko levanta la mano izquierda y una pulsera roja resbala por su brazo, recuerda en ese momento el chaleco que le tejió a su marido para el invierno, un chaleco de lana con tres botones grandes y Toffic la sigue, él recuerda acaso una canción triste que lo entretenía mientras le veía las manos a su mujer. Nagiko sacude la cabeza de un lado a otro y Toffic pronto, casi al mismo tiempo, la sacude también. Toffic observa a Nagiko mirarse los pies desnudos, no alcanza a percibir el rubor que aparece en las mejillas de la mujer, las gotas de sudor cerca de las comisuras que ni el pescador japonés había percibido. Entonces él se mira los pies. Nagiko se recuesta en la hierba y Toffic la sigue. Es el mismo cielo el que miran, uno azul muy pálido. Es posible que por un instante ambas miradas se posen en los mismos puntos. Nagiko se incorpora al mismo tiempo que Toffic, pero tiene la impresión de que es ella la imitadora, quién sabe por qué. No se daba cuenta, no lo podía explicar. Una vida en otro lado. Caminan. Se acercan a la orilla para reconocerse, imitándose todo el tiempo.
HAMSTER
La habitación olía a hamster. Estar lejos no significa nada. Una estocada en el cuello, una estocada profunda. Soñé que era Roberto Bolaño y al jugar una cascarita pedía ser el auriga. No nos fue bien y aunque eso es en lo que el juego consiste de verdad, no nos fue nada bien. Lethaby a lo lejos, tirada en una cama lejos y profunda como la estocada al mono con la espada de madera. Lo que sea, contentado con la escritura, adormilado bajo la lluvia, amodorrado, tembloroso pensante, distraído, borracho. Lethaby en su cama tibia. La carrera nocturna del hamster, a la vuelta de los recuerdos perfectamente acomodados en almíbar de olvido. La canción reciente acomodada también en la amniótica. La repetición que relata las más de las veces un puño en el niño pequeño, la sombra de una nube virgen sobre los árboles. Todo aquello parece confuso si lo mostramos así, el velo de la poética desciende levemente sobre las la sala repleta de almas humeantes humanas, secuestradas por una decena de revolucionarios que han de persistir en la muerte. Es el mismo mecanismo de cuando se echa en cuenta la marcha, a trote del silencio y a galope que más bien es el rompimiento de amarras torpemente sujetas a marinos que se rehúsan a seguir la cántiga, a tararear durante el alto. Alucinaciones que se traslucen detrás de la cara de idiota, la cara de hamster escapando. Se retracta de lo hecho, quiere salir a buscarla en aquella rueda metálica que huele a aserrín viejo y a humedad. La carrera también es una espera activa, un desmembramiento en la trinchera lodosa y una lluvia de julio. Fruto podrido en la mesa de los bravucones con moscas.
Lethaby cae cada noche sobre la cama rendida del trabajo alienante de contar pajillas blancas. Lethaby corre cada mañana en torno al parque Santiago y nada todo el día para caer rendida como la suposición de lo que hace, cae la posibilidad de ir corriendo hacia alguna parte y venir de alguna parte según la lógica en turno, demorada y devota. Ambos corren sobre la misma rueda, pero no se encuentran.
Lethaby cae cada noche sobre la cama rendida del trabajo alienante de contar pajillas blancas. Lethaby corre cada mañana en torno al parque Santiago y nada todo el día para caer rendida como la suposición de lo que hace, cae la posibilidad de ir corriendo hacia alguna parte y venir de alguna parte según la lógica en turno, demorada y devota. Ambos corren sobre la misma rueda, pero no se encuentran.
los motivos de O
O tan en el suelo. "Lo peor ha sucedido. Una simple mirada nos revela todo. Los noruegos se nos han adelantado... ¡Dios mío! Este es un lugar horrible, aún más terrible por haber trabajado tanto sin obtener la recompensa de ser los primeros". O desabotonaba su boca. El terciopelo húmedo de su lengua de trapo lamía las finísimas comisuras que, tensadas, parecían los hilos de un relato que nadie ha de contar. O con la herida llena de sueños hecho ruido de río a la salida de los inferos. "Por Dios, este es un lugar espantoso. Ya ha sido terrible para nosotros habernos esforzado tanto por llegar, sin siquiera tener la recompensa de ser los primeros. Ahora de regreso y ante un esfuerzo desesperado, me pregunto si podremos hacerlo". O guardaba los restos de la distancia entre la vida y la realidad, la ceiba que crece en la lengua de la existencia, la mirada con que ella se miraba en O con las pupilas dilatadas todas antes de dejarlo entrar. El afecto con que los poetas viven cerca del silencio y de las palabras. O mirando el mar desde una plataforma marina. Como si ella le dijera que está tan cerca de él, tanto que no lo nota. El canto falible. Dejando todo lo escrito en una de esas vueltas que los rehiletes dan. O con la espina de un erizo enterrada en el pie y el viaje que la espina del erizo emprende desde el pie hasta el corazón. O miraba el tragaluz sin armadura en un palmo del mar. Otra vez el recuerdo del Argos visto desde un acantilado. El baile en la azotea, un, dos, tres, un, dos, tres y media vuelta y la descripción de una sensación que poco se ha sentido. Echado todo en falta. La mano de O al comienzo de la senda vertebral. Por saber lo que está en el alma, la visera circular, la fuente de consuelo sin cinosura. "Afuera, delante de la puerta de la tienda, todo el paisaje es una terrible ventisca. Creo que ahora no podemos esperar nada mejor. Debemos seguir hasta el final, pero estamos debilitándonos por supuesto, y el final ya no puede estar lejos. Es una pena, pero creo que no puedo escribir más.
Lo que ella decía cubriéndose la cabeza con una sabana blanquísima y en la que O escribía, procurando el diseño de sus facciones, fascinado por el simulacro de una muerte prematura, una irrupción prematura que la escritura no confesaba. Los procedimientos ocultos que simultáneamente en la lluvia los ocupaba. Hay que dejar que la sangre o el semen se diluya en el papel, un par de miradas vistas como una luz vista en el fondo de un par de zapatos, delicados ruegos.
O y lo que le es dado imaginar, el tren que ella abordó llevaba otra dirección. Son las tres de la mañana y ellos comparten una lata de sardinas. Mientras afuera llueve. Lo que sólo es visible para quienes viven tan cerca del silencio, fugas fractales en las manos. Este montón de actos que agobian, muestras ocasionales de depresiones, es estar leyendo en ayunas a los alemanes.
O sobre el punto de latitud cero horadando la nieve con su cuerpo, la bandera en los bolsillos. O en Atacama azul y hace sonar el alma con un arco. La sombra de un olivo que gradualmente disipa el cuerpo de O lleno de hormigas, sus lágrimas abonan el cultivo mohoso que procuran. La forma de ella fumando mientras entorna los ojos, la imprudencia de ella cruzando las calles como si lo mismo diera una muerte producida por el choque de su cuerpo en el parabrisas y el entallamiento de viseras, los fémures fragmentados, la mierda incontenible, los zapatos siete metros del accidente y la sangre manando del oído. Poemas en griego de diccionario. O escuchando a Mahler, descomponiéndose, babeando; la sangre tiñendo la nieve, se han ido las hormigas. Un zapato opaco y el otro lustroso.
Los ansiolíticos. El viaje violento que el suicida emprende, escondiéndose de su muerte inminente, gotas de sangre se hinchan hasta que el peso las precipita de la fosa nasal al suelo, este es un asunto trágico. Lo que significa rebobinar el instante ése en que veían las esculturas de Ron Mueck o las de Xavier Marín, escuchaban las canciones de Lhasa o Martirio. La realidad de lo doloroso que resulto todo. Deseando una vida que no necesitaban. El vestido de novia y el boleto a Olisipo. El humo que el fuego provoca, salpicado de su calcinadura, combándose mientras mira las rompientes estrellarse en el casco del barco. Y sabía de llorar. El color de los pedazos ensangrentados de su cuerpo, el frío polar corroído por el sueño entonces.
Lo que ella decía cubriéndose la cabeza con una sabana blanquísima y en la que O escribía, procurando el diseño de sus facciones, fascinado por el simulacro de una muerte prematura, una irrupción prematura que la escritura no confesaba. Los procedimientos ocultos que simultáneamente en la lluvia los ocupaba. Hay que dejar que la sangre o el semen se diluya en el papel, un par de miradas vistas como una luz vista en el fondo de un par de zapatos, delicados ruegos.
O y lo que le es dado imaginar, el tren que ella abordó llevaba otra dirección. Son las tres de la mañana y ellos comparten una lata de sardinas. Mientras afuera llueve. Lo que sólo es visible para quienes viven tan cerca del silencio, fugas fractales en las manos. Este montón de actos que agobian, muestras ocasionales de depresiones, es estar leyendo en ayunas a los alemanes.
O sobre el punto de latitud cero horadando la nieve con su cuerpo, la bandera en los bolsillos. O en Atacama azul y hace sonar el alma con un arco. La sombra de un olivo que gradualmente disipa el cuerpo de O lleno de hormigas, sus lágrimas abonan el cultivo mohoso que procuran. La forma de ella fumando mientras entorna los ojos, la imprudencia de ella cruzando las calles como si lo mismo diera una muerte producida por el choque de su cuerpo en el parabrisas y el entallamiento de viseras, los fémures fragmentados, la mierda incontenible, los zapatos siete metros del accidente y la sangre manando del oído. Poemas en griego de diccionario. O escuchando a Mahler, descomponiéndose, babeando; la sangre tiñendo la nieve, se han ido las hormigas. Un zapato opaco y el otro lustroso.
Los ansiolíticos. El viaje violento que el suicida emprende, escondiéndose de su muerte inminente, gotas de sangre se hinchan hasta que el peso las precipita de la fosa nasal al suelo, este es un asunto trágico. Lo que significa rebobinar el instante ése en que veían las esculturas de Ron Mueck o las de Xavier Marín, escuchaban las canciones de Lhasa o Martirio. La realidad de lo doloroso que resulto todo. Deseando una vida que no necesitaban. El vestido de novia y el boleto a Olisipo. El humo que el fuego provoca, salpicado de su calcinadura, combándose mientras mira las rompientes estrellarse en el casco del barco. Y sabía de llorar. El color de los pedazos ensangrentados de su cuerpo, el frío polar corroído por el sueño entonces.
miércoles, 5 de septiembre de 2007
Witt y los detectives
Alguien acaba de saber algo sobre el paradero de Witt. La escritura de los insectos. Un corazón en retirada, hijo gemelo de su mano izquierda con los dedos en la duda. Witt rodea sin marbete el mundo: El costillar de un dios bastante nalgueado. Witt la jibia leyendo las copias de un libro frente a un plato de sopa con tallarines. Un hombre así merece el incendio de sus libros, vamos a la casa de Witt y matamos a sus padres, nada brotó de su sangre. No todo merece palabras, digo, no todas las cosas. Bien a bien nadie sabe dónde está Witt. Con su Eva japonesa, baja del llanto al fondo del sueño. Para mí la poesía no es un perro, ni el recuerdo de un perro en mi memoria. Es un estilete. En el fondo se adivinan presentimientos lo que aminora la opacidad.
Witt se autoimita, un rugido cercano al deseo. Si no lo escribo yo ya nadie lo escribirá. Pero no lo sabíamos, no sabíamos que era preciso contar con la ignorancia, contar de vez en cuando. Queremos a Witt para darle una madriza, nos zambulliremos en su sangre.
Y el mar galopa esa existencia. La mano derecha de Witt encalla en el silencio. Hábil en caminar ensangrentado de lírica, el miedo allanado o amotinado. Las lúnulas, una estupa arde. Le echamos querosén a la morcilla y a los huevos. Bramantes de disparar, el adiós de su parte, el rastro, un paso delante del lunático lisboeta. El puchero del sueño. Un día nos lo encontramos desplomado junto a él una fotografía en donde se mesa los cabellos con furia, la escritura secreta del soldado espartano. Desde la sangre de la parturienta fue vendido al circo. Años después cuando Witt fue niño en la frontera de una vida prometida a la que no llegó.
Witt se autoimita, un rugido cercano al deseo. Si no lo escribo yo ya nadie lo escribirá. Pero no lo sabíamos, no sabíamos que era preciso contar con la ignorancia, contar de vez en cuando. Queremos a Witt para darle una madriza, nos zambulliremos en su sangre.
Y el mar galopa esa existencia. La mano derecha de Witt encalla en el silencio. Hábil en caminar ensangrentado de lírica, el miedo allanado o amotinado. Las lúnulas, una estupa arde. Le echamos querosén a la morcilla y a los huevos. Bramantes de disparar, el adiós de su parte, el rastro, un paso delante del lunático lisboeta. El puchero del sueño. Un día nos lo encontramos desplomado junto a él una fotografía en donde se mesa los cabellos con furia, la escritura secreta del soldado espartano. Desde la sangre de la parturienta fue vendido al circo. Años después cuando Witt fue niño en la frontera de una vida prometida a la que no llegó.
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